ESTÁS DE ACUERDO O NO CON LA LIBERACIÓN DE LOS ANIMALES CAUTIVOS EN EL CEA – CORPOAMAZONIA..?
El debate ambiental volvió a estallar en Putumayo alrededor del Centro Experimental Amazónico (CEA) de Corpoamazonia, ubicado en la vía Mocoa – Villagarzón. Aún mas con los recientes actuaciones de las autoridades judiciales, de enviar a la cárcel a un influencer activista del cuidado de animales en Putumayo, quien, según las autoridades, mantenia cautivas a varias especies en su finca para sus videos y likes.
El CEA que durante años ha sido presentado como un espacio de rescate, recuperación y educación ambiental, hoy es cuestionado por ciudadanos y defensores de animales que consideran que el lugar terminó convertido en un centro de exhibición permanente de fauna silvestre Amazónica bajo cautiverio.
La actuación de las autoridades judiciales frente al tema encendió las críticas crontra el CEA – Centro Experimental Amazónico – luego que diferentes sectores denunciaran que muchos animales permanecen encerrados durante largos periodos mientras el lugar cobra onerosas entradas al público para observar especies Amazónicas.
Para los críticos, el discurso de “rehabilitación para liberación” perdió credibilidad y el CEA habría pasado de ser un centro de recuperación a sostener un modelo donde los animales terminan funcionando como atractivo turístico y fuente de negocio para esa entidad.
Corpoamazonia ha defendido históricamente el papel del CEA asegurando que allí opera un centro especializado de atención de fauna silvestre rescatada del tráfico ilegal, maltrato o tenencia indebida. La entidad sostiene que muchos ejemplares llegan en condiciones físicas o comportamentales que impiden su retorno inmediato a la selva y que algunos incluso nunca podrían sobrevivir nuevamente en libertad. Además, en el CEA se desarrollan programas de educación ambiental, investigación y conservación amazónica.
Sin embargo, en las redes sociales el debate ya no gira solamente alrededor de la existencia del centro, sino sobre la transparencia del proceso.
Sectores ciudadanos piden información pública clara sobre cuántos animales ingresan cada año, cuántos son efectivamente liberados, cuáles permanecen cautivos de manera definitiva y bajo qué criterios técnicos se decide mantenerlos encerrados.
Para muchos ambientalistas, la Amazonía no puede convertirse en un escenario donde la fauna silvestre viva permanentemente expuesta detrás de rejas mientras se habla de conservación.
La entidad y algunos seguidores de esa institución hablan que Liberar animales sin procesos rigurosos de readaptación podría terminar condenándolos a morir en la selva por falta de habilidades de supervivencia, dependencia humana o afectaciones irreversibles causadas por años de cautiverio.
Mientras el debate crece cada dia más en redes sociales y entre organizaciones ambientales de Pugumayo y la Amazonia queda en el aire la sensación de que se debe evaluar si el CEA debe continuar funcionando bajo el modelo actual o llegó el momento de transformar profundamente el manejo de fauna silvestre en cautiverio y preguntan por qué las autoridades no se han pronunciado al respecto.
La discusión ya está sobre la mesa y cada vez más ciudadanos exigen respuestas concretas de Corpoamazonia, como por ejemplo el por qué usar permanentemente el argumento técnico para justificar cautiverios eternos sin auditoría pública independiente.
Un centro de fauna debe demostrar transparencia total, cuántos animales ingresan; cuántos mueren; cuántos son liberados; cuánto tiempo permanecen cautivos; cuáles son irrehabilitables; y qué protocolos científicos respaldan cada decisión.
La Amazonía no necesita más vitrinas de animales lo que necesita son verdaderos procesos de conservación, restauración de hábitat y combate al tráfico ilegal. Si el CEA quiere conservar legitimidad pública, debe abrir sus cifras, debe ser transparente, permitir veeduría técnica externa y demostrar que el cautiverio es la última opción y no el corazón del modelo que tiene funcionando el negocio, sobre todo con esos exhorbitantes cobros de entrada al lugar.